La Biblioteca Salvadora, tiene para usted, el  resumen y análisis de la obra literaria. La ciudadela, de Antoine de Saint Exupery. Les presentaremos un análisis de la literatura y de los personajes principales y secundarios que dieron vida a este maravillosa lectura. Publicada por primera vez en 1948.

Personajes principales

  • El principe del desierto.
  • El rey

Sinopsis o breve resumen

Ciudadela reúne las notas que Saint-Exupéry dejó inéditas cuando desapareció en 1944 sobre Francia en misión de guerra. Con la voz de un príncipe del desierto, a quien su padre el rey transmite la sabiduría adquirida durante su larga existencia, y bajo la forma de un diario que abarca toda clase de reflexiones, es en esta obra, más que en cualquiera de sus libros de ficción.

Donde se plasma con mayor profundidad el mundo interior de Saint-Exupéry, su filosofía de la vida. Sus principales temas reaparecen aquí con una nueva dimensión espiritual, desnuda y trascendente. La necesidad de volver a la esencia de las cosas y las ideas, el deseo de encontrar un orden social y espiritual, el abandono de uno mismo, el sentido de la fe y la experiencia humana, son los puntos cruciales de un camino místico trazado, página a página con hondura y poesía.

Ciudadela es una obra póstuma, editada en 1948 sin la posibilidad de que su difunto autor retocase el manuscrito final. En su momento, Michel Quesnel, con la ayuda de Pierre Chevrier, se ocupó de evitar las reiteraciones y titubeos que el propio Saint-Exupéry no llegó a corregir. En todo caso, en la edición que comentamos se nos presenta el texto íntegro, estupendamente traducido por Hellen Ferro.

Parece evidente que el autor se identifica con su personaje-narrador. En el texto, la voz del aviador ‒el hombre de acción que observa a sus congéneres desde las alturas ‒ y la del narrador bereber, que ve cómo crece el desierto, se sobreponen, dando lugar a un texto torrencial, bellísimo, muy lírico, en el cual van articulándose los grandes temas que siempre conmovieron a Saint-Exupéry: el viaje, la divinidad, la ensoñación, el amor, la experiencia…

Para resumir ese catálogo de dudas y de pasiones personales, nada mejor que reproducir este párrafo, donde se marca el tono de la obra: «Porque se me ha revelado ‒dice el jefe bereber‒ que el hombre e en todo semejante a la ciudadela. Destruye los muros para asegurarse la libertad; pero ya es solo una fortaleza desmantelada, y abierta a las estrellas. Entonces comienza la angustia de no ser. (…) Ciudadela, te construiré en el corazón de los hombres. (…) ¡Ciudadela! Te he, pues, construido como un navío. Te he clavado, aparejado, después abandonado en el tiempo, que es un viento favorable. ¡Navío de los hombres sin el cual perderían la eternidad!».

Resumen en vídeo

Análisis de la obra

Ciudadela de Saint Exupery. Es evidente que se trataba de un libro importante para él, quizás el más importante por el tiempo que le dedicó. Lo que no es evidente es si quería publicarlo tal como estaba. Ciudadela no tiene que ver con los libros anteriores del autor francés basados en su biografía como aviador: alegatos contra la sinrazón de la guerra como Piloto de guerra, crónicas de los comienzos de la era de la aviación como Vuelo nocturno o Tierra de hombres; y mucho menos con su archifamoso El principito.

Ciudadela es un libro inclasificable. Se basa en los pensamientos de un príncipe al que podemos adivinar árabe. Éste reflexiona acerca de todos los aspectos de la vida que considera trascendentales. La lista es heterogénea y nutrida. La fe, la justicia, el poder, el amor, el trabajo, la mujer, Dios, y el más largo etc. que se pueda imaginar. Casi es imposible encontrar una estructura en el texto.

No es un libro de teología, ni de filosofía, ni de poesía, ni de aforismos, y es todo eso a la vez. El príncipe es un máscara que usa Saint Exupery para plasmar su pensamiento, y lo que le permite esa máscara es analizar un mundo reducido a elementos casi esenciales, parecidos casualmente al paisaje que uno puede imaginarse para situar los personajes que trasuntan las páginas de la Biblia. 

Ciudadela es un libro escrito por el autor para sí mismo. Sin atender a las necesidades del lector para leerlo, ni a las dificultades de los editores para clasificarlo. Ni a otra cosa que no fuera su propio deseo, de escribir lo que le viniese a la mente. Sin la necesidad de dotarlo de una estructura, ni de pensar el modo en que el público pudiese interpretarlo.

Ciudadela es el límite donde llega el lenguaje para expresar lo inefable: la fe, el amor, el asombro ante la maravilla del universo o la abyección del hombre. Cuando más que nunca se demuestra, como decía Alberti, que las palabras son palabras. Saint Exupery parece querer empujar ese límite para que el lenguaje exprese más de lo que puede expresar, diga más de lo que es capaz de decir. ¿El resultado es difícil de leer? Por supuesto. ¿Es malo, es bueno? Imposible de calificar.

Género literario

  • Ficción.

Deja un comentario